Dos testimonios reactivan una prueba olvidada y llevan a la captura de Ángel Aguirre

Una evidencia que durante años permaneció fuera del expediente se convirtió en el centro de una nueva acción de la Fiscalía General de la República. Las autoridades detuvieron al exgobernador de Guerrero después de investigar el destino de grabaciones que podían aportar información sobre la intervención de policías en los ataques de Iguala.


Según la información presentada por la Fiscalía, dos personas colaboradoras declararon que Aguirre habría dado instrucciones para desaparecer el material registrado por las cámaras del Palacio de Justicia. La FGR considera que esos testimonios permiten investigar una posible actuación deliberada para impedir que la evidencia llegara a quienes indagaban el caso.


El video presuntamente mostraba la detención de un autobús donde viajaba un grupo de normalistas la noche del 26 de septiembre de 2014. Su contenido podría ayudar a establecer qué corporaciones participaron, cuál fue la ruta seguida por los jóvenes y qué ocurrió después de que fueron interceptados.


La detención de Aguirre representa una de las capturas de mayor perfil político dentro de un caso que continúa sin resolverse totalmente. El exmandatario deberá enfrentar el procedimiento correspondiente y tendrá oportunidad de presentar su defensa; cualquier responsabilidad tendrá que ser acreditada por la Fiscalía ante un juez.