Café Tacvba y Spotify mantienen diferencias sobre ética, regalías y uso de inteligencia artificial
La banda mexicana solicitó retirar su catálogo de la plataforma; Spotify responde negando vínculos con armamento y defendiendo su modelo de pagos
El conflicto entre Café Tacvba y Spotify escaló luego de que la banda mexicana anunciara que solicitó a sus disqueras, Universal Music México y Warner Music México, retirar todo su catálogo de la plataforma de streaming. La decisión se fundamenta en objeciones sobre la ética de inversiones vinculadas a armamento, publicidad de agencias gubernamentales y un sistema de pagos que consideran injusto para los músicos.
Spotify respondió a los señalamientos asegurando que no financia guerras ni conflictos bélicos, y aclaró que la empresa Helsing, señalada en el debate, es independiente y no forma parte de la plataforma. Asimismo, la compañía puntualizó que los anuncios de reclutamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) que aparecieron en distintos medios no constituyen un acuerdo exclusivo con el servicio de streaming.
El tema de las regalías ha sido uno de los puntos más destacados. Mientras Café Tacvba calificó los pagos como de miseria y criticó el modelo de distribución de Spotify, la compañía defendió su esquema señalando que aproximadamente 70% de sus ingresos se destina directamente a titulares de derechos, incluyendo sellos, distribuidoras, editoras y artistas. Según Spotify, la música de la banda generó millones de dólares durante los años que estuvo disponible en la plataforma.
En relación con la inteligencia artificial, Spotify reiteró que su política busca proteger a los artistas humanos y prevenir el uso no autorizado de voces, estilos o catálogos mediante modelos generativos, mientras que la banda ha expresado preocupación por el impacto de esta tecnología en el significado y valor de la música.
Café Tacvba mantiene su postura de retirar su catálogo como un acto de resistencia ética y artística, buscando que las regalías derivadas de su trabajo no se vinculen con acciones que consideran reprobables ni con modelos de negocio que no compensen adecuadamente la labor creativa. La disputa ha generado un amplio debate sobre la relación entre plataformas de streaming, derechos de los artistas y el uso de tecnología en la industria musical.